Monday, May 31, 2004

Gmail atravesará tiempos difíciles

Una ley californiana podría poner límites al ambicioso y cotizado servicio de correo electrónico de Google

"Gmail", el ambicioso servicio de correo electrónico que Google lanzó a modo de prueba a finales de abril, podría quedarse en agua de borrajas si prospera una ley para restringir su uso.

"Gmail" no para de dar qué hablar: primero provocó incredulidad, en parte porque Google anunció su lanzamiento el 1 de abril, día de los inocentes en Estados Unidos; después fueron las quejas por parte de numerosas asociaciones de defensa de la privacidad.

Posteriormente, llegó la noticia de que las cuentas se habían convertido en lo más cotizado en la red, y de que existe, incluso, una web para facilitar el intercambio de éstas por los objetos más dispares (en la dirección www.gmailswap.com).

Ahora, este servicio de correo electrónico vuelve a ser noticia porque ha llegado al Senado de California. Esta institución aprobó el jueves, por 24 votos a favor y 8 en contra, la primera ley para ponerle freno.

La medida, que ahora tiene que ser aprobada por la Asamblea de California, impediría a "Gmail" almacenar un registro de todos los correos electrónicos, así como obtener información personal a partir de las misivas o facilitarla a terceras partes.

"Esta legislación garantiza que nuestras comunicaciones más privadas continuarán siéndolo", dijo la autora de la medida, la demócrata Liz Figueroa.

Google, con sede en Mountain View (California), señaló en un comunicado que trabajará con los legisladores para diseñar un producto que cumpla con los requisitos de protección de privacidad, aunque de momento no dio más pistas sobre cuáles serán los cambios.

El buscador líder de Internet, que prepara su salida a bolsa, causó estupor cuando anunció este servicio, ya que su capacidad de almacenamiento -de un gigabyte- deja en ridículo a la de sus rivales Yahoo o Hotmail.
"Gmail", no obstante, ya nació rodeado de controversia.

Poco después de anunciar su lanzamiento, una coalición de 28 organizaciones de todo el mundo pidió a Google que lo dejase en suspenso hasta que no aclarase o cambiase su política de privacidad.

Lo que más preocupa a estos grupos, que compararon a Google con el orwelliano "Gran Hermano", es que "Gmail" escanee el texto de los mensajes en todos los correos electrónicos para insertar anuncios relacionados con su contenido.

Esto supondría que, por ejemplo, una misiva de un amigo a otro para organizar unas vacaciones podría incluir publicidad sobre una aerolínea, un hotel o una agencia de viajes.

El hecho de que ofrezca un gigabyte de almacenamiento, suficiente para que el usuario medio no tenga que borrar mensajes en mucho tiempo, es otro motivo de preocupación.

"Gmail" advierte, en sus condiciones de uso, de que los mensajes que se borren quedarán guardados en el sistema incluso una vez que se cancele la cuenta, algo que tendrá que modificar si la nueva ley sale adelante.

A pesar de que la medida que aprobó el Senado es mucho menos estricta de lo que algunos expertos habían anticipado -inicialmente la medida habría requerido que "Gmail" contase con el consentimiento de cada receptor antes de escanear cada mensaje- podría suponer un revés no sólo para Google, sino también para buena parte de los proveedores de correo electrónico.

Varios grupos de tecnología opuestos a la medida indicaron que poner límites al escaneo de correos electrónicos podría tener consecuencias de gravedad, entre ellos la Asociación de Electrónica de EEUU.

Esta organización remitió una carta a la legisladora en la que señalaba de que, entre otros usos, el escaneo de los mensajes sirve para evitar el correo basura o "spam"; filtrar virus informáticos; advertir de mensajes urgentes; construir libretas de direcciones o verificar la ortografía. Dicho de otra manera, el remedio podría ser peor que la enfermedad.

(EFE)